viernes, 26 de febrero de 2016

Recuerda

-¿Sabes como se sostiene una pluma en el aire?

+...¿Sin esfuerzo?

-Eso es. ¿Y sabes como rompen las olas?

+¿Sin miedo?

-¿Y como se dirige una orquesta?

+Con confianza.



Es aprender a sostenerte una sola vez. Y te valdrá para todas las demás. Y todavía mejor si recuerdas que tu ya habías aprendido a andar en una cuerda floja; que a ti todo te queda pequeño, hasta tus miedos.

Con cada una de mis ilusiones pienso trazar una línea recta y no voy a parar hasta que la haya cruzado. Del mismo modo que esos dos funambulistas que andan sobre su cuerda floja, siempre recta. Al llegar, se encuentran, después de mucho tiempo esperándose. Ellos también superaron sus miedos.

Y los cambios. Ellos siempre aparecen, a veces los buscas y otras no, pero siempre van. En algunos momentos los recibes con los brazos abiertos y les guardas una sonrisa; otras sin embargo te abordan, sin más.
Con los recuerdos pasa igual. Y con las personas que estaban y ya no están. Y con todo lo que se deja atrás. Pero todo eso se mantiene; solo basta con que tu lo sepas llevar. Como si estuvieras andando sobre la cuerda...con paciencia, con seguridad.


De mientras en otro escenario tu vas caminando, avanzas, creces, construyes, te rompes, te sostienes, bailas, descansas y aprendes.
Aprendes a hacer todo lo anterior, sin miedo.


+¿Pero porque me has preguntado lo anterior?

-Porque has tenido miedo. Has olvidado ser valiente y has perdido tu confianza.

+¿Por que dices eso?

-Porque he visto lo que has escrito. Y lo haces como si le escribieras a otra persona todo lo que a ti te quieres decir.



Mirarte de frente. Admito en voz alta que no pocas veces he sido tentado en coger mi esperanza y lanzarla sin más a la fosa común, donde yacen los sueños que nos diferencian”.